DIBUJOS ANIMADOS

EFECTOS DE LOS DIBUJOS ANIMADOS EN LOS NIÑOS

 

¿POR QUÉ LES GUSTAN TANTO LOS DIBUJOS ANIMADOS?

Es una pregunta relativamente fácil de responder, ya que todos podríamos identificar qué es aquello que tienen los dibujos animados que encanta a los niños.

En primer lugar, los colores y sonidos; la gran variedad de colores y sonidos que tienen los dibujos animados más allá de los que suelen percibir en el medio físico y natural, hace que sientan mucho más interés por ellos. Por otro lado, los movimientos, acciones, los dibujos en sí, a veces cuanto más diferentes de la realidad, más llaman su atención. Y como no, es un medio de distracción, de “adentrarse en otro mundo”, de despertar su originalidad e imaginación.

En definitiva, los dibujos guardan 3 características que hace que los niños alucinen con ellos, que son la IDENTIFICACIÓN, HEROICIDAD E IMAGINACIÓN.

Por un lado, aquellos con los que se identifican, es decir, que guardan semejanzas con su forma de vida y por lo tanto, al sentirse identificados se sienten atraídos por ellos. Por otro lado, los dibujos de superhéroes, aquellos que admiran, que sacan su lado más protector, su sentido de la justicia y la necesidad de hacer el bien y de ayudar a los demás (por lo general, porque también existen aquellos niños que se identifican más con “los malos”, y por lo tanto, se identifican con los destructores). Y por último, encontramos aquellos dibujos que los introducen en un mundo fantasioso, son historias que guardan mucha imaginación y que por lo general están llenas de aventuras y cosas que no desearíamos que nuestros hijos hiciesen, y situaciones en las que ellos probablemente no deseen encontrarse, pero que sin embargo, son las que más les hacen reír, disfrutar y distraerse.

Pero, a medida que el cerebro del niño va madurando y formando su propia red sináptica, podríamos identificar otra característica, que es la MOTIVACIÓN en su sentido más positivo. Es cierto que a medida que son conscientes de lo que ven y por tanto, pueden reflexionarlo, los dibujos o series pueden fomentar la motivación, pueden ayudarles a establecerse metas y activar la imitación de aquellas conductas que consideran buenas y deseables para su vida.

Hasta aquí no hay problema, suponiendo un consumo moderado, equilibrado y sano de dibujos animados; pero si nuestros hijos consumen excesivamente contenido televisivo en este sector…

¿Qué consecuencias tiene?

El consumo excesivo se ha encontrado asociado a la ansiedad, la agresividad, incapacidad creativa y la búsqueda de distintas emociones y sensaciones. Uno de los principales impactos emocionales que provoca en el niño es el de pena o rabia por el deber de volver a la vida real tras terminarse sus dibujos favoritos. Otro impacto o consecuencia que tienen los dibujos animados es la violencia. A pesar de ser un tema muy controvertido, está comprobado que los dibujos también educan, enseñan a los niños, por tanto, si lo que ven continuamente es violencia, eso es lo que van a aprender, entendiendo que la forma de resolver los problemas puede ser la misma en la vida real que en los dibujos animados.

Aquí es donde encontramos la Motivación/Imitación en su sentido más negativo. Y es que lo niños imitan lo que ven, de tal forma que también imitan conductas no deseables, también  imitan la violencia, la forma de actuar o incluso la forma de pensar.

Respecto a esto, hemos encontrado algunas referencias científicas dignas de nombrar.

Gunter Grass y McAleer Contreras, indican que hay cinco formas de explicar por qué algunos niños adoptan conductas violentas y otros no, y esas formas son: Catarsis, excitación, desinhibición, imitación y desensibilización.

“Según la hipótesis de la catarsis, los niños pueden descargar impulsos de agresividad acumulados, y por tanto, reducir su propia agresividad al identificarse con los agresores que observan en la pantalla.” Diversos estudios de Feshbach, a partir de varias pruebas, concluyeron que los individuos pueden descargar sus impulsos agresivos de forma inofensiva, ya sea mediante fantasías sobre violencia o mediante la visualización de escenas de ficción violentas.

La hipótesis de la excitación, propone que ver programas violentos, puede excitar la agresividad. Berkowitz plantea que si un individuo está viendo contenido violento, probablemente interprete su excitación en términos de ira, y por tanto, responda de forma agresiva a una situación que le produzca ira.

Desde la desinhibición, se plantea que ver violencia en la TV, puede llevar a debilitar, desinhibir la conducta social contra el comportamiento violento, dando lugar a una “legalización” de dicho comportamiento en la vida real.

Semejante a esta hipótesis, se encuentra la de la sensibilización; que aporta o defiende, que la visualización reiterada de violencia en TV reduce la capacidad de respuesta emocional hacia la violencia, y consecuentemente una mayor aceptación de la violencia en la vida real. En definitiva, quiere decir que cuanta más violencia se ve, más violencia se acepta.

Y por último, la hipótesis de la imitación, expone la tendencia de aprender los comportamientos y conductas que en la TV se ven y por tanto, su imitación.

¿ALGUNAS RECOMENDACIONES?

  • En el primer punto, siempre debemos incluir ¡No abusar!, es imprescindible un consumo equilibrado.
  • Conocer qué contenido ven nuestros hijos y controlarlo.
  • Explicarles que lo que ven no es real.